Pulso Económico (El Reforma).
¿Inflación o Crecimiento?
| ¿Inflación o Crecimiento? |
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| Escrito por Jonathan Heath© | |
| 30.01.2008 | |
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Prácticamente todo el mundo fue afectado el año pasado por un incremento generalizado en los precios de los alimentos. En México, tuvimos aumentos significativos en los precios de la leche, la tortilla, el azúcar, el maíz y algunos otros de consumo básico. Sin embargo, si nos comparamos con otros países, el Banco de México fue de los Bancos Centrales que mejor pudo contener el contagio a los demás precios en la economía. No obstante, el problema real es ahora que la economía se desacelera y las presiones inflacionarias continúan.
El año pasado, hubo un repunte global en la inflación. Sin lugar a dudas, se debió principalmente a las alzas en los precios de alimentos y commodities que hubo en todo el mundo. En los pocos casos en que no hubo incrementos, se debió a la existencia de subsidios y controles de precios. En el caso de México, los precios de los alimentos procesados aumentaron alrededor de 7.5 por ciento en el año, mientras que el incremento promedio de todos los demás precios en la economía fue muy cerca de 3.0 por ciento. Esto resultó en un promedio ponderado de 3.8 por ciento de inflación de diciembre a diciembre para nuestro país. A pesar de todas las presiones externas, la inflación promedio del último año y medio en México ha sido la más baja de los últimos 37 años. Pero todavía más significativo es la comparación con otros países. A lo largo de las últimas cuatro décadas, la inflación en México ha sido significativamente superior a la de Estados Unidos. Por primera vez en mucho tiempo, en la segunda mitad de 2005 y la primera mitad de 2006, tuvimos un diferencial negativo con nuestro vecino del norte. Ahora, a raíz de los incrementos en los precios de los alimentos y en especial del de la gasolina, en noviembre y diciembre del año pasado volvimos a tener una inflación inferior a la de los norteamericanos. El mérito del Banco de México no solamente se ve en la comparación con Estados Unidos. Ya todos los países de América Latina reportaron sus datos de inflación para el cierre del año pasado. Resulta que únicamente tres países reportaron disminución en la inflación de 2007 respecto a 2006. Estos fueron: México (de 4.1 a 3.8 por ciento); Paraguay (de 12.5 a 6.0 por ciento); y, Argentina (de 9.8 a 8.5 por ciento). De estos tres, dos son casos especiales: Paraguay experimentó en 2006 un choque de oferta que afectó de una vez por todas los precios de las hortalizas; y Argentina, que sufrió una manipulación inconsistente en su índice de precios, que le restó toda credibilidad a los datos que reporta. Otra forma de comparación es ver qué países tuvieron la inflación más baja. Únicamente Ecuador reportó una tasa más baja que México (3.3 por ciento). Al final, México logró contener la inflación por debajo de Perú (3.9 por ciento) y Brasil (4.5 por ciento), países que prometían terminar el año con una inflación menor. Países dolarizados como Panamá y El Salvador, no pudieron contener las presiones inflacionarias y reportaron las tasas más elevadas de muchos años. El país estrella de la región, Chile, tuvo un repunte significativo de 2.1 por ciento en 2006 a 7.8 por ciento en 2007. No queda muy claro cuál será la tendencia de la inflación mundial en 2008. En principio, la desaceleración (o recesión) de Estados Unidos deberá ayudar a disminuir las presiones de demanda a nivel global. Esto debería ayudar a disminuir un poco la presión de los precios de los commodities. En adición a Estados Unidos, se espera una desaceleración, aunque marginal, en la economía de China. Esto podrá ayudar a contener las presiones en los precios de los alimentos. En principio, se espera una reducción de la inflación en Centro América y en Sudamérica (sin contar a Venezuela y Argentina). El problema de México es que deberíamos enfrentar una presión interna adicional, que proviene de la reforma fiscal. A nadie le queda claro cuál será el efecto final sobre los precios del nuevo “IETU”, aunque el Banco de México estimó que pudiera agregar hasta 50 puntos base a la inflación este año. Afortunadamente, las empresas tendrán que tomar su decisión de aumentar o no sus precios en un entorno en que la economía debe desacelerarse. Esto significa que el margen para aumentar precios debe disminuir. Desafortunadamente, esto pudiera ser simplemente un retraso en los aumentos, que pudiéramos sentir más adelante. Las primeras noticias son halagadoras. El Banco de México reportó una tasa de 0.27 por ciento en la primera quincena de enero, muy por debajo de lo esperado y que produjo una pequeña disminución en la inflación anual medida a través del índice quincenal de precios. Sin embargo, habría que espera por lo menos un par de meses antes de emitir un primer juicio, ya que muchas empresas no saben bien cómo les va a afectar el impuesto y no necesariamente ajustan sus precios con el inicio del año. Si leemos entre líneas el último anuncio de política monetaria del Banco de México, parece que la Junta de Gobierno está más preocupada por la desaceleración económica de Estados Unidos que por las presiones inflacionarias actuales. Esto ha hecho que muchos analistas piensen que el Banco pudiera disminuir muy pronto la tasa de política monetaria. Sin embargo, el Banco perdería mucha credibilidad si bajara la tasa cuando la inflación se ubica muy por encima de su meta y con una posible tendencia alcista. Habría que recordar que el objetivo prioritario del Banco Central es el combate a la inflación y la Constitución deja muy claro que no existe un doble mandato al respecto. A partir de octubre del año pasado, el Banco Central da a conocer la trayectoria esperada de inflación para los siguientes ocho trimestres, a través de un rango de medio punto porcentual. La única forma que el Banco pudiera justificar una reducción en la tasa de fondeo sería si la inflación se ubicara por debajo del límite inferior de esta trayectoria. |
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| Ultima modificación ( 30.01.2008 ) |
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